Limitación de pagos en efectivo a 1.000€

El Gobierno quiere acabar o, al menos, limitar de manera sensible el fraude en el pago del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA). Y para ello va a aprobar un decreto ley que reducirá de 2.500 a 1.000 euros la cantidad máxima que se puede abonar en efectivo. Así se lo transmitió ayer el ministro de Hacienda y Función Pública, Cristóbal Montoro, a los portavoces de diferentes fuerzas parlamentarias con los que se reunió en el marco de las negociaciones para confeccionar los Presupuestos Generales de 2017, y así lo confirmaron posteriormente fuentes del propio Ministerio de Hacienda.

 

La aprobación podría tener lugar en el Consejo de Ministros de este mismo viernes y su entrada en vigor el próximo 1 de enero, aunque estas mismas fuentes explicaron que ese es un punto que aún no está completamente cerrado. Tampoco está claro si se aplicará sólo a las operaciones comerciales en las que intervenga al menos una empresa, tal y como se hace ahora en virtud de la ley aprobada en octubre 2012, o si se ampliará a todo tipo de pagos. De ser así, la medida afectaría también a las transacciones entre particulares.

 

Esa misma ley, en su artículo 7, contempla que "el incumplimiento de las limitaciones a los pagos en efectivo es constitutivo de infracción", que la base de la sanción "será la cuantía pagada en efectivo en las operaciones" y que "la sanción consistirá en multa pecuniaria proporcional del 25% de la base de la sanción". Esto es, que aquellos que realicen un pago en efectivo superior a 1.000 euros deberán afrontar una multa que ascenderá al 25% de lo abonado.

Además, "serán sujetos infractores tanto las personas o entidades que paguen como las que reciban total o parcialmente cantidades en efectivo incumpliendo la limitación indicada», por lo que «tanto el pagador como el receptor responderán de forma solidaria de la infracción que se cometa y de la sanción que se imponga".

 

De esta manera, el Gobierno trató de incentivar la denuncia y disuadir a los defraudadores del IVA, y eso es precisamente lo que pretende reactivar ahora con el endurecimiento de la norma. Además, permitirá recaudar más por el citado impuesto y ayudará a luchar contra la economía sumergida. Según los datos del Círculo de Empresarios, ésta todavía asciende a más del 18% del Producto Interior Bruto (PIB), cifra que está muy por encima de las que presentan otras potencias económicas europeas como Alemania o Francia, y que supone una importante merma en la capacidad recaudatoria de la economía.

 

Via: Periódico el mundo