Diferencias básicas entre renting y leasing

Estas dos modalidades están desplazando con rapidez a la compra tradicional

Aunque ambos contratos son formas de alquiler a largo plazo, la finalidad y los servicios que ofrecen son distintos.

 

Finalidad

En el contrato de renting no figura opción de compra al final del período de contrato, sin embargo, por lo general, si el cliente quiere puede optar por pagar el precio residual y quedarse con el bien. Va buscando más la funcionalidad en cada momento que la inversión en un bien. Por su parte, el contrato de leasing va encaminado a la posesión final del bien y en este tipo de contrato si se refleja, desde el principio, la opción de compra al final del período. El leasing es una forma de financiar un bien.

 

Servicios que ofrece cada uno

Cuando se realiza un contrato de renting, existen ventajas complementarias, como el mantenimiento del bien, el pago de los impuestos, el seguro, la asistencia,  sustitución… Estos servicios no se contemplan en el leasing. Si usted adquire un bien por leasing y este tiene una avería, tendrá que hacer la reparación de su cuenta y riesgo.

 

Contabilidad

Mientras el renting se puede considerar como simplemente un gasto (por cuotas), el leasing conlleva la afectación a las cuentas del pasivo por el importe de la deuda, así como, en el activo, cuentas de inmovilizado material, de gastos diferidos.

 

Cuotas de arrendamiento

En el leasing, las cuotas de arrendamiento financiero deberán aparecer expresadas en los respectivos contratos, diferenciando la parte que corresponde a la recuperación del coste del bien por la entidad arrendadora, excluido el valor de la opción de compra, y la carga financiera exigida por la misma, sin perjuicio de la aplicación del gravamen indirecto que corresponda. En el renting, estas cuotas aparecer expresadas en los respectivos contratos.

 

Duración

El contrato de leasing exige una duración mínima de dos años, si se trata de bienes muebles, lo que le confiere una mayor rigidez, aunque se ha de señalar que, en cualquier caso, sus estipulaciones están basadas en la libertad de pactos de las partes. Es una operación orientada al medio y largo plazo. El renting se caracteriza por su movilidad y flexibilidad para adaptarse a las necesidades del arrendatario y a la marcha de la empresa. No hay periodos mínimos de duración y está orientado al corto plazo, adaptándose en función de las necesidades al presupuesto de gastos de la compañía.

 

Al finalizar el contrato

En el leasing, cuando expira el contrato se dan tres posibilidades:

1- que se devuelva el bien

2- que se prorrogue el contrato.

3- que se haga efectiva la opción de compra.

En el renting hay dos alternativas:

1- que se devuelva el bien

2- que se prorrogue la duración del contrato.

 

 

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Vía: elmundo.es